No es otro intento. Dejamos el 2012 para enfrentarnos y de qué manera al nuevo año con un objetivo muy concreto, cambiar. Pero este cambio no es un truco de magia ni un disfraz es, una renovación total. Muchos os preguntaréis que por qué, incluso yo mismo me cuestiono esa duda. Y tengo la respuesta hace meses, solo era cuestión de cuando comenzar, pero me llevo tiempo decidirme.

El pasado año coincidieron momentos desagradables y enriquecedores. Todos a la vez. Me di cuenta de que por el camino que elegí a la vuelta de Valencia no había forma de continuar. Yo que soy y además me considero una persona muy creativa había culminado una etapa que lejos de renovar y solucionar los problemas los agudizaba. Regrese a un trabajo a dónde jamás debí volver, pero no hay arrepentimiento sino una certeza de un tiempo perdido que no sirvió nada más que para impulsar la decisión que he tomado recientemente. A mi lado creo tener a las personas que quiero que formen parte de mi próximo proyecto. A esas personas en las que quiero confiar les pido paciencia y consideración para quién no exteriorizó muchos sus sentimientos, pero sí los sufrió por dentro. Comprendo vuestra inseguridad en la decisión que he tomado, y valoro muy en serio vuestras dudas pero es necesario que me deis ese margen de confianza que necesito. Se trababa y se trata de un cambio muy importante, de ser una persona distinta, de vivir la vida de otra forma y comprender las cosas de otra manera y de no menos importante, hacer y desarrollar lo que me gusta. Este cambio obliga a reflexiones profundas y complejas algunas de ellas todavía no logradas, pero en camino de conseguirse, sin duda. Pero esta especie de metamorfosis no será posible sin la ayuda de las personas a las que me une el vínculo familiar. Son mi razón más importante, a quién se lo debo y de quién espero la mano tendida de la comprensión. He apostado fuerte y no exento de riesgos, pero asegurándome de que es la única solución dadas las circunstancias que vivimos. Son muchos los proyectos que pretendo, sobre todo en lo profesional, y creo que si esta transformación sucede con satisfacción, lo demás vendrá dado. ¿Entonces que espero de dos mil trece?.  La oportunidad. Inmerso ya en el cambio, no desaparecen los momentos de duda, de miedo, de inseguridad y de intriga por lo que pasará. Pero estos titubeos son necesarios para asegurar aún más calculando la decisión con paso firme.

El cambio es ya una realidad. He iniciado el camino de la renovación y espero que me vaya bien. Los deseos de alguien que se merece otra oportunidad…

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El cambio.

En un mundo cada vez más globalizado y en donde las organizaciones y las personas se conectan y se hablan de otra manera distinta toman mucho poder las redes sociales. La mayoría de vosotros y en general los usuarios de esas redes las usan para relacionarse de una manera muy simple. Pero el potencial que tiene esa comunidad de usuarios es increíblemente eficaz o devastador, según se mire. Facebook o Twitter tienen ya cada uno por encima de los 100 millones de usuarios activos. La publicidad se ha incrementado en los últimos 5 años en un porcentaje por encima del 20%. La presencia en las redes de todas las empresas y corporaciones es ya un hecho y la forma de conectarse a sus clientes es a través de técnicas de comunicación social. Si hoy queremos llegar al público de manera rápida y eficaz ha de ser por esta vía. Hoy 3 de cada cinco personas en el mundo posee una Smartphone, una tableta, o un dispositivo conectado a internet, de manera que puede estar informado en tiempo record. Nadie abre y mira ya su correo como antes se hacía, el buzón del portal es cada vez menos usado por las empresas para llegar a los consumidores. La vía son los email, los newletter, o la publicidad en redes sociales. Ha cambiado la forma de comunicación y ahora las empresa y sus departamentos de marketing se preguntan de qué manera hacerlo más eficaz.

Internet ha conseguido mejorar la transmisión de información, su interconexión y difusión en tiempo real a lo largo de toda la cadena de valor, implicando tanto a clientes como proveedores y empleados. Internet y la revolución de las redes sociales han conseguido que cada vez haya más y mejor información que nos permite optimizar (mejorar la productividad, reducir costes, aumentar márgenes…) tanto las actividades primarias -mejorando los procesos básicos de fabricación del producto o prestación del servicio- como las actividades de soporte al facilitar las funciones de abastecimiento, o la gestión de personas y su talento, así como la propia tecnología de apoyo.

“Mayor y mejor información nos ayudan a optimizar los procesos y nuestros recursos”

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El mundo empresarial y sus procesos se han quedado obsoletos en los últimos cinco años. Los procedimientos siguen siendo rutinarios entre amasijo de papeles, procedimientos repetitivos, y muy altos índices de error. Hemos asumido las nuevas tecnologías en nuestra vida particular y en cambio en la profesional seguimos utilizando la tecnología de hace 20 años. Le enviamos una carta en un sobre con sello y una etiqueta adhesiva con la dirección a nuestro principal cliente sin importarnos la imagen de nuestra empresa, pero en cambio generamos un logo, una fotografía más o menos decente incluso una firma digital para comunicarnos con nuestros amigos por las redes sociales. Cuidamos la imagen en nuestro entorno personal, y descuidamos la que nos da de comer. Esa actitud generará más desempleados en los próximos años que los 10 minutos del café de la mañana.

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Los equipos de trabajo están desmotivados, hartos. No ven salida alguna a esta crisis, basan sus expectativas en emolumentos y gratificaciones garantizadas, el trabajador quiere ganar más y el empresario pagar menos y además recibir más entrega de los trabajadores. Esta dicotomía entre ser más solidario pagando más o premiar la productividad y la iniciativa en equipos es la que hundirá más empresas en los próximos meses que en los últimos 30 años. El clima de escepticismo es tal, que en muchos casos es el empresario el que tira la toalla y se ve incapaz de sujetar el modelo actual. Esto tiene solución. Todo tiene solución.

 

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