Etiquetas

, ,

Recientemente concluí un curso de Técnicas de Creatividad llevándome durante tres meses por un emocionante paseo por el temido por muchos, mundo de las ideas. En dicho curso impartido por la Universidad de Cantabria y organizado por dos jóvenes profesores ingenieros en telecomunicaciones toque varias materias, a cuál más importante y todas interesantísimas para desarrollar un trabajo de creatividad en cualquier entorno profesional. Este foro me viene al pelo para comentar uno de los módulos titulado ¿qué es la creatividad? para destacar la importancia  que tiene la originalidad o la fantasía en todo proceso mental creativo. Saturnino de la Torre el respetado estudioso sobre estos asuntos de la Universidad de Barcelona, nos propuso un test curioso y divertido. A partir de unos dibujos inconexos, totalmente independientes y casi todos incoherentes, nos pedía realizar sobre cada una de estas figuras, dibujos con sentido o que de la combinación de todos resultara un dibujo lo más racional posible.

Los test se evaluaban por pares. Es decir, tres alumnos totalmente anónimos valoraban mi inspiración y yo a la vez realizaba la calificación a otros tantos también preservando mi identidad. Aquí expongo el original

Imagen

La creatividad forma parte de nuestra vida diaria pero alguno no la tiene o la ha perdido. Es muy importante que todos seamos conscientes de que hay recursos mentales, resortes, que facilitan soluciones o mejoras ante determinadas situaciones complejas. Todo se puede mejorar, absolutamente todo se puede cambiar para mejorar y si no funciona, entre todos, que esa es la idea, podemos realizar el ejercicio suficiente para construir modelos de mejora que sirvan para perfeccionar, procesos, productos, servicios o soluciones.

Pero más allá de esta riqueza, aún hay algo especialmente importante. La creatividad en las personas permite elevar en cotas inimaginables la actividad mental, mejora la memoria, activa procesos químicos necesarios para impedir que mueran las neuronas –no menos de 20.000 diarias- y que en caso de que suceda, se puedan reproducir mediante estos procesos. La actividad cerebral de las personas es una larga y compleja amalgama de conexiones entre varias partes de nuestro cerebro, estos mecanismos neuronales afectan a la vida de la memoria con su envejecimiento y propician algunas de las enfermedades mentales.

He experimentado una clara mejoría, y lo puedo certificar. Meses atrás olvidaba con facilidad en donde dejaba las llaves al cabo de unos minutos de llegar a casa. Soy más ágil en las respuestas emocionales o en encontrar ideas. Realizo menos esfuerzos en recordar acontecimientos, y como culminación de todo esto, me atrevo a decir que soy capaz de realizar más tareas al mismo tiempo con la suficiente garantía de que finalicen con éxito. No es el resultado de que como consecuencia del aprendizaje mi coeficiente intelectual se elevara, es solo que, las técnicas, han ayudado a manejar las situaciones de otra forma y en consecuencia los pensamientos fluyen con más facilidad. En una palabra soy menos despistado, y la inspiración surge en cualquier momento. A un sector no menos importante de la población le preocupa esta pérdida de aptitudes mentales como consecuencia del declive cognitivo, el cerebro se atrofia si no se ejercita a diario como lo hace cualquier otro músculo del cuerpo, por lo que se hace necesario actuar de inmediato. Creemos que con una actividad intensa diaria tenemos solucionado estos asuntos, pero esa es nuestra gran equivocación, hay zonas del cerebro que no funcionan o se agarrotan por su falta de uso, están ahí esperando una respuesta y si no la reciben mueren.

Existen varias plataformas en Internet que ofrecen estos cursos, por lo que animo a realizar uno de ellos y comprobar estas mejoras. Las técnicas de creatividad están presentes en cada vez más ámbitos de la vida. Un número muy importante de Universidades y Escuelas Profesionales ya imparten módulos y asignaturas al respecto en su directrices curriculares y las empresas son más proclives a aplicarlas en sus centros de trabajo.

Dejamos de ser creativos a los 7 años, hasta esa edad en el colegio nos premiaban por nuestra inspiración puesta en una cartulina de colores, en un bloc de dibujo o con una caja de plastilina. La creatividad podría definirse como; la capacidad de crear, la chispa que enciende una idea, la capacidad de conectar cosas aparentemente no conectadas, inteligencia divergente o el proceso de tener ideas originales que tienen valor.

Anuncios