dependencia

LOCURA

Paso todos los días más de 10 horas conectado a una fuente inagotable de información, una especie de almacén sin final en sus pasillos, millones de estanterías en dónde mirar, una biblioteca inmensa construida sobre cimientos indestructibles. La biblioteca a la que acudir a cualquier hora porque sabes que abre las 24 horas del día. Se llama Internet. El tiempo que uno le puede dedicar a esto no tiene límites, y se convierte continuamente en el reto porque cuanto más insistes en recorrer por sus autopistas, más ansiedad genera y por consiguiente, más dudas y curiosidades despierta. Se crea la ansiedad, lo que yo llamo el “mal del clic”.

He dicho 10 horas, creo que me quedé corto. Muy probable que sean más, y no porque me ponga límites sino porque mi portátil lo comparto y tengo que dejar espacio a otros, que curiosamente tienen la misma sintomatología. Están como yo, enfermos sin saberlo. Me paso al teléfono inteligente ahora que no me ve nadie.

Tengo una aplicación que descubrí hace tiempo a la que le vas añadiendo documentos, enlaces o artículos que no te da tiempo a leer, para hacerlo en otro momento. Se llama “Pocket”, podéis utilizarla es muy útil. Pero tiene sus inconvenientes. ¿Qué cuáles? Pues que vas añadiendo enlaces porque todo lo que ves es interesante y por falta de tiempo, te ocurre que como a mí, tienes 1.457 materias para revisar. Lo que perjudica gravemente la salud porque sabes que nunca lo lograrás. Total que estas inmerso en la rueda que gira y gira sin parar a tu alrededor, y que de no controlar definitivamente acabará mareándote.

Es recomendable que te pares y examines que puede ser útil o de interés para tu profesión o hobbies. Aunque a simple vista parezca que todo es valioso, no lo es. Intentaré matizar. Todo vale, pero tu mente jamás alcanzará a asimilar toda la información. Tendrías que ser un I7 a 3,8 y no lo eres. Ves para eso está Pocket. Vuelvo a empezar. Lo dejas ahí para leerlo algún día, y cuando llega ese día no lo encuentras, o te preguntas que porque lo dejaste ahí, con qué fin. Con lo que entonces necesitas otra herramienta que te recuerde porque lo dejaste ahí. Y vuelta a empezar.

Así que tranquilos, que la ansiedad que os genera Internet, no es solo a vosotros, es a todo el mundo, y se está empezando a tratar médicamente en algunas clínicas especializadas. Otro día hablamos de Candy Crush.

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